lunes, 11 de febrero de 2008

Aprendiendo a conducir


Si son más o menos de mi edad, tal vez vieron esta película. Yo la vi… ¿que sería? Cuando tenía como unos 12, yo creo. Bueno, el punto de la película es de un chavillo que le niegan su licencia para conducir, pero miente y “roba” el carro de su abuelo por una noche, finalmente el carro es robado, vomitado, golpeado… y cuanta cosa pudo pasarle. Me acordé de esta película porque en mis pasados cuatro días tomé un curso para manejar estándar. Debo admitir que estoy media torpe aún. Eso de querer actuar rápido siendo inexperto resulta fatal. Me paso en una bocacalle no transitada. Tenía que dar vuelta pero mi seguridad no era mucha. Los segundos en los que pensaba, si debería avanzar fueron suficientes para que otro carro estuviera esperándome atrás y otro esperando a ver si cruzaba o no. Al querer actuar rápidamente, no lo logré nada más que se me matara el carro y al querer prenderlo nuevamente active los limpiaparabrisas. Ingaaas!... La vieja menopausica que iba atrás de mi se me emparejo para recordarme a mi madre querida. Bueno, así hay cada gente en este mundo. Debo admitir que si me frustro un poco mi novatada, pero bueno, no creo que todos hayan sido como que muy hábiles en su segundo día manejando… quien sabe.
El hecho de querer aprender a manejar no es por andar de novedosa, es porque ya me resulta algo necesario. Mi trabajo, lamentablemente exige mucho de mí fuera de mis horas laborales. Es decir que tengo que traerme trabajos, exámenes, libros, y algunas otras cosas que no resultan fáciles de cargar en un camión o en el metro. Tal vez me tome un poco de tiempo agarrar la práctica. Espero que sea pronto. Me da mucha weba estar esperando el camión y esas cosas.
Bueno, esa fue mi historia del día de hoy… Saludoooous.

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